martes, 25 de noviembre de 2008

problema - solución


para nadie es una novedad el problema que tiene Santiago con respecto a la continuación, tampoco que esto empeora cada día, ni tampoco que los que hacen o tratan de hacer algo para cambiar esta situación son poquísimos por no decir nadie. Lo que es rescatable es que hay un espíritu naciente de parte de los ciudadanos por tratar de cambiar esto, el gusto por ver mas arboles y tratar de preservar lo natural, la solución para bajar los niveles de continuación son varias y conocidas, por ejemplo caminar en los tramos cortos y dejar el auto en el hogar, cumplir con las tres "r" (reducir, reutilizar y reciclar), tratar de tener mas plantas en la casa y tal vez plantar un árbol en algún sitio eriazo, quisa la ultima sea la forma mas disrruptora para hacer un cambio, ya que pasaría de ser algo personal a social y se cambiarían espacios de nadie en públicos. El tema de la contaminación no es exclusivamente de las metropolis, por ejemplo Temuco gracias a la forma que tienen de calefaccionar sus hogares, están convirtiendo su ciudad en una de las mas contaminadas del país, en este caso es muy difícil cambiar la situación por la complejidad que presenta. ahora los que si podemos hacer algo tenemos el deber de hacer lo que podamos, al cambiar hábitos, que a la larga van a favorecer a todos.

jueves, 20 de noviembre de 2008

autoencierro


se ha vuelto costumbre hace ya algunos años ver cada vez mas fortalezas en los barrios, no es porque estemos bajo ataque ni en guerra, en realidad si pero ahora el enemigo no es ni Argentina ni Perú, ni ningún otro país, si no que ahora el enemigo es interno, es la delincuencia y mucho peor el miedo, el que hace desconfiar de todos y de todo, las rejas ya son parte de la casa, pasaron de ser la división o el limite de esta, a ser una barrera a todo lo externo, tal vez esto sea bueno en el sentido de que ahora ahí mas "intimidad" por ponerle un nombre, pero a la vez nos ha tornado cada vez mas individualistas y egoístas, todo lo vemos como un ataque y una amenaza, el compartir con los vecinos ya no es tan común como antes, las casas son como hospederías, a las que se llegan solo a dormir y no se sale mas que a trabajar o comprar.

salgamos mas a la calle, compartamos y conoscamos al vecino, hagamos de nuevo la ciudad nuestra.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

descongestión es la cuestión


quizá el peor problema que presente Santiago sea la congestión vehicular, muchas son las "soluciones" que se han presentado y lanzado, pero ninguna ha sido realmente efectiva, por enumerar algunas, transantiago (una enfermedad crónica), ciclovías (solución parche), restricción vehicular (¿para qué sirve?), entre otras, sin olvidar cuando Lavin trato de hacer llover con sus avionetas, las que nunca se sintieron, bien tal vez entre tanto problema y solución a medias el cambio va a tener que ser como siempre por uno y tratando de acomodarse a lo que se tenga más a la mano, si tienes auto, trata de no usarlo en la semana para ir al trabajo (si es que puedes y te conviene) así se descongestionan (un poco) las calles y disminulles un poco los tacos, si tienes bicicleta aprovechas las ciclovías que existen, aunque no son muchas todavía están buenas y además de hacer ejercicio en la mayoría de los casos llegas antes a tu destino, en comparación con la micro, si no se empieza por uno, ¿entonces como hacemos el cambio?.

el pobre Santiago

hay ciudades con las cuales sus habitantes se identifican y hasta se sientes orgullosos de pertenecer a ella, como los son Nueva York, Paris Roma, Buenos Aires; Valparaiso, entre otras. Es algo realmente hermoso ver como la gente quiere tanto el lugar en el que viven, lo que no comprendemos muy bien es el porqué del odio que la mayoría de los habitantes de Santiago le tienen a su ciudad, no les gusta su barrio, su comuna, sus calles, los mall a los que van cada fin de semana, entre millones de otras cosas (sin nombrar el transantiago que es un tema aparte), no ven a la ciudad como su hogar, simplemente como donde les toco vivir, no se dan cuenta de la personalidad de esta, no ven las ganas inmensas que Chago city tiene de integrar a todos quienes la componen y las oportunidades que quiere dar para hermosearla y dejarse querer, los santiaguinos en su mayoría no estamos muy interesados de lo que pasa aquí y estamos atrapados en la rutina, quizá por esto odien tanto la ciudad, tal vez la solución a todos o la mayoría de los problemas sea tan solo salir a la calle.